Guía de Palanga

Qué hacer en Palanga con niños

Para familias
Incluso cuando llueve

Palanga con niños suele empezar y acabar en la calle J. Basanavičius, un tramo peatonal de casi un kilómetro con tiovivos, quioscos de helados y músicos callejeros. Merece la pena pasar allí una tarde, pero alargarlo toda una semana es difícil: hay ruido, es más bien caro y es lo mismo para todos.

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La buena noticia es que casi todo lo que más gusta a los niños está fuera de esa calle y se llega a pie o en bicicleta. A continuación, direcciones concretas y lo que conviene saber antes de salir por la puerta.

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Del hotel Prie Parko (S. Dariaus ir S. Girėno g. 11) al mar hay unos cinco minutos a pie, y el parque Birutė está aún más cerca.

Temporada de socorristas
15 de mayo – 15 de septiembre; todos los puestos con socorrista desde el 1 de junio.
Del hotel al mar
Unos 5 min a pie
Muelle de Palanga
Unos 470 m de largo, empieza al final de la calle J. Basanavičius
Dunas y pinos junto a la playa de Palanga
A menos de 700 metros del hotel
  • Parque de los Cuentos de Palanga (Pasakų parkas), en el parque botánico: 86 m, 1 minuto a pie.
  • Restaurante Vandenis con zona de juegos infantil: 186 m, 2 minutos.
  • Atracciones Kakės Makės: 537 m, 7 minutos.
  • Casa de las ilusiones Eureka: 687 m, 9 minutos.
  • Parque de camas elásticas: 699 m, 9 minutos.

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Las distancias se miden en línea recta desde el edificio del hotel; a pie el trayecto es algo más largo.

La playa y el muelle

La playa de Palanga es ancha, de arena y se extiende a lo largo en ambas direcciones. La más cercana al hotel es la que hay detrás del parque Birutė, a unos 400 m a pie atravesando el parque.

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Hay socorristas del 15 de mayo al 15 de septiembre, y todos los puestos están cubiertos desde el 1 de junio. Antes y después de la temporada nadie le impide bañarse, simplemente no hay socorristas. El Báltico rara vez está templado, incluso en julio, así que un cortavientos viene bien hasta en un día de sol.

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El muelle mide unos 470 metros. Ir hasta el final y volver con niños lleva una media hora; allí el viento sopla fuerte en cualquier estación, así que un gorro es más útil que un helado.

El parque Birutė

El parque, de más de cien hectáreas, empieza al otro lado de la calle, a 50 m del hotel, así que acabará en él aunque no lo tenga previsto. Para los niños destacan tres cosas: los caminos anchos, por los que un patinete rueda de maravilla, los estanques y la colina de Birutė.

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A la colina se sube por unos escalones, y en la cima se alza la capilla neogótica de San Jorge, construida en 1869. La subida lleva unos minutos y da un «objetivo» claro a un paseo que, si no, pronto resultaría aburrido.

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En verano abre el invernadero del parque, del 1 de junio al 31 de agosto, todos los días de 10:00 a 19:00. Junto a los caminos está también la gruta de Lourdes, construida en piedra en 1899; para los niños suele ser el segundo rincón más interesante del parque, después de la colina.

En bicicleta junto al mar

En Palanga los carriles bici van separados de la carretera, así que pedalear con niños es seguro. El centro de información turística de Palanga propone una ruta de unos 20 km desde la Fuente Musical, pasando por Šventoji, hasta Būtingė, y otra hacia el sur hasta Nemirseta (a unos 6 km del centro de Palanga).

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Con niños más pequeños es más realista ir en bici hasta Šventoji y volver en autobús, o simplemente dar la vuelta a mitad de camino; el carril atraviesa el bosque casi todo el trayecto, así que puede parar y cambiar de planes en cualquier punto.

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Se pueden alquilar bicicletas en varios puntos del balneario, y en verano se forman colas en los más populares. Si planea una salida larga, salga por la mañana: por la tarde hay más gente en el carril y el viento sopla más fuerte.

Ámbar después de la tormenta

Buscar ámbar es la única actividad de Palanga que no cuesta nada y funciona casi siempre. La mayor parte llega a la orilla después de fuertes vientos del oeste, y el mejor momento para buscarlo son las primeras horas justo después de una tormenta, antes de que las olas se lleven la franja de algas recién depositada.

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Los lugareños usan redes de mango largo y se meten en el agua poco profunda, pero a los niños les basta con caminar por la orilla y rebuscar entre los montoncitos de algas. Los trozos suelen ser pequeños y no se parecen en nada a una joya, así que antes de empezar conviene pasar por el Museo del Ámbar para ver cómo es realmente el ámbar en bruto.

Cuando necesitan velocidad
  • Circuito de karts Race Time, Švarioji g. 5, una pista de karting en la propia Palanga.
  • Jump Park Palanga, Liepojos pl. 1C, un parque acuático de camas elásticas. Solo abre en verano y su horario depende del tiempo, así que antes de ir compruebe que ese día está abierto.

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Ambos lugares tienen restricciones de altura o edad, y los horarios cambian a lo largo de la temporada. Lo más fiable es comprobar los detalles el mismo día.

Cuando llueve

El Museo del Ámbar de Palanga (Vytauto g. 17) ocupa el palacio Tiškevičius, en medio del parque, y su exposición permanente llena 15 salas. A los niños suelen atraerles sobre todo las inclusiones, trozos de ámbar con insectos atrapados dentro hace millones de años. El museo cierra los lunes y los días festivos, y la última entrada es una hora antes del cierre.

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Cerca, en S. Daukanto g. 16, está la Casa Museo de Antanas Mončys, un pequeño museo dedicado al escultor que se visita en una hora.

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Si la lluvia no para, conviene ir hacia Klaipėda. El Dino Parkas de la finca de Radailiai (a unos 7 km de Klaipėda) abre aproximadamente de mediados de marzo a mediados de noviembre. El Museo del Mar de Lituania, con su delfinario, está en Smiltynė, adonde se llega en ferry desde Klaipėda, así que reserve un día entero para la excursión.

Conviene saber
El viento del mar engaña: incluso en un día de veinticinco grados los niños se queman antes de lo que uno espera, y por la tarde refresca. Un gorro, crema solar y una prenda de abrigo de repuesto en la mochila son tres cosas que nunca sobran en Palanga. Si planea una estancia más larga, en las habitaciones familiares y apartamentos hay sitio de sobra para el cochecito y los juguetes.
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